Desde ERIA hablamos con Rafael Riquelme, responsable de Loradix, startup madrileña especializada en conectividad y microflexibilidad energética en el hogar. La compañía busca poner en valor las infraestructuras de comunicaciones de las redes eléctricas y extender sus capacidades a nuevas aplicaciones IoT. Durante el programa de aceleración, avanza en el desarrollo de una prueba de concepto junto al grupo Estabanell.
¿Qué es Loradix y qué reto del sector energético busca abordar?
Loradix busca poner en valor las infraestructuras de comunicaciones que las empresas distribuidoras de electricidad desplegaron hace años para leer de forma remota los contadores instalados en los hogares. El objetivo es aprovecharlas para ofrecer un sistema de comunicaciones IoT aplicable a muchos otros sectores, más allá del eléctrico.
La propuesta puede competir en el mercado IoT gracias a ventajas propias de la red eléctrica: funcionamiento plug&play, capilaridad, amplia cobertura, rápida escalabilidad, resistencia a inhibiciones y un coste competitivo.
¿Qué os motivó a presentar vuestra candidatura al programa de aceleración de ERIA?
Nuestro proyecto requiere la colaboración de las empresas distribuidoras de electricidad, que en España son más de 300. Llevábamos tiempo hablando con distintas compañías del sector, entre ellas Anell, la distribuidora del grupo Estabanell.
Durante esas conversaciones, el equipo de Anell consideró interesante el proyecto y nos puso en contacto con ERIA como la vía más adecuada para iniciar una colaboración entre Loradix y las diferentes empresas del grupo Estabanell.
¿En qué fase se encontraba vuestro proyecto al entrar en el programa de aceleración de ERIA?
El proyecto se encontraba en fase de levantamiento de su primera ronda de financiación. Ya habíamos realizado pruebas controladas en un entorno real, por lo que, a nivel tecnológico, estábamos en un TRL 6-7.
¿Qué esperáis conseguir con el programa de aceleración?
Esperamos alcanzar tres objetivos principales. El primero es cerrar nuestra primera ronda de financiación para contratar personal y realizar las primeras pruebas de concepto con dispositivos reales.
El segundo es poner en marcha un producto mínimo viable que permita realizar pruebas de concepto en distintas empresas distribuidoras, con especial atención a la ciberseguridad y a la funcionalidad.
Por último, queremos desarrollar los primeros prototipos de hardware que se integrarán en los dispositivos conectados al sistema IoT: desde calderas y electrodomésticos hasta equipos de aire acondicionado o puntos de carga para vehículos eléctricos.
¿Qué valoráis más del programa de aceleración de ERIA?
El programa de aceleración de ERIA aporta varias ventajas, pero por ahora valoramos especialmente el acompañamiento de un grupo de mentores, tanto del grupo Estabanell como externos. Sus experiencias y conocimientos nos ayudan en distintas áreas en las que Loradix necesita asesoramiento.
Además, nos ha sorprendido positivamente su compromiso con el proyecto y su calidad humana.
¿Cuál ha sido el principal aprendizaje o avance desde que comenzó el programa?
El principal avance ha sido replantear la estrategia de la compañía y abrir la posibilidad de realizar una prueba de concepto con la colaboración de la comercializadora y la distribuidora del grupo Estabanell.











